Kombucha: mucho más que un probiótico.

No se debe generalizar sino individualizar porque como leí una vez de Lucía Redondo Cuevas: “Hay tantos SIBOs como personas con SIBO”.

¿Puedo tomar kombucha con SIBO?

Ya lo dijo Claude Bernard hace más de un siglo “No hay enfermedades sino enfermos”.

Esto quiere decir, que dos personas, aun teniendo la misma enfermedad, pueden expresarla de forma diferente. Por tanto, no se debe generalizar sino individualizar porque como leí una vez de Lucía Redondo Cuevas: “Hay tantos SIBOs como personas con SIBO”.

Partiendo de que el SIBO es un tipo de disbiosis intestinal, y de que en estos casos no se recomienda la ingesta de alimentos fermentados, sería lógico dictaminar que las personas con disbiosis no pueden tomar kombucha, pero no sería cierto. 
Hay personas que toleran un vaso al día, otras un chupito y algunas ni siquiera esto.

Mi consejo: ¡Pruébate y obsérvate para ver lo que tú toleras!

Y si no te sienta bien, atrévete a “darle la vuelta a la tortilla” y cocina con ella.

Cocinar con kombucha

Cocinar con kombucha es como cocinar con vino o con vinagre. Puedes hacer: guisos, asados, escabeches…

Aquí tienes la receta de La boloñesa de mi madre con Kombucha.

O esta otra receta de calamarcitos a la “cerveza” (con paleobirra) en la crockpot.

Al contrario de lo que todo el mundo piensa, EL PRINCIPAL BENEFICIO DE LA KOMBUCHA NO SON LOS PROBIÓTICOS SINO LOS ÁCIDOS ORGÁNICOS. Y, la buena noticia, es que, a diferencia de los probióticos, estos sí resisten a los cambios de temperatura.

Como sabéis, uno de los beneficios de la kombucha es que es una bebida fermentada que contiene probióticos, es decir, microorganismos vivos (bacterias y levaduras) que nos ayudan a aumentar la diversidad de nuestra flora intestinal.

Sin embargo, en personas con sobrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO), el hecho de añadir más bacterias vivas podría empeorar esta condición, puesto que la persona ya parte de un exceso de bacterias.

Como ocurre con todo alimento fermentado, estas bacterias vivas se destruyen al ser sometidas a un proceso térmico.

Es decir, que al calentar la kombucha, las personas con disbiosis no deberían de tener ningún problema en consumirla (en histaminosis habría que ir con más cautela).

¿Pero qué sentido tendría entonces beber kombucha si no podemos beneficiarnos de su poder probiótico?

Compuestos beneficiosos de la Kombucha [1]:

Los ácidos orgánicos de la Kombucha

Lo cierto es que, como ya te he contado unas líneas más arriba, los verdaderos reyes de la kombucha son los ácidos orgánicos, los cuales resisten a los cambios de temperatura:

  1. Ácido glucurónico
  2. Ácido láctico
  3. Ácido acético
  4. Ácido glucónico
  5. Ácido úsnico, tartárico, cítrico, etc.

Todos ellos actúan como antimicrobianos mejorando el ph de nuestro sistema digestivo e inhibiendo directamente el crecimiento de bacterias patógenas.

Además, también podemos destacar otras propiedades beneficiosas de estos ácidos orgánicos:

  1. Ácido glucurónico: ayuda a metabolizar y eliminar los fármacos, las hormonas, el colesterol, las toxinas ambientales y otros tóxicos del organismo a través del hígado [2].
  2. Ácido láctico: actúa como una fuente de combustible para el tejido muscular en ejercicios de alta intensidad.
  3. Ácido succínico: ayuda a evitar hipoglucemias en diabéticos y previene la aparición de ácido graso no alcohólico, al intervenir en la gluconeogénesis intestinal, mejorando la tolerancia a la glucosa y disminuyendo la producción de glucosa por parte del hígado [3].
  4. Ácido glucónico: en estudios en cerdos se ha visto cómo aumenta la cantidad de ácidos grasos de cadena corta (SCFA) intestinales como el butirato, el cual refuerza el sistema inmunitario al regular la cantidad de los linfocitos T y B.

[1] Kitwetcharoen H, Phung LT, Klanrit P, Thanonkeo S, Tippayawat P, Yamada M, et al. Kombucha healthy drink—recent advances in production, chemical composition and health benefits. Fermentation [Internet]. 2023 [citado el 18 de enero de 2024];9(1):48. Disponible en: https://www.mdpi.com/2311-5637/9/1/48

[2] Martínez-Leal J, Ponce-García N, Escalante-Aburto A. Recent evidence of the beneficial effects associated with glucuronic acid contained in kombucha beverages. Curr Nutr Rep [Internet]. 2020;9(3):163–70. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1007/s13668-020-00312-6

[3] Mallmann MM, Valderramas S, Garcia AC, Petterle RR, Duarte ML, Ramos Junior O. Kombucha: A systematic review and meta-analysis of experimental evidence of its effects on blood glucose, dyslipidemia and body weight in diabetes mellitus. Res Soc Dev [Internet]. 2022 [citado el 18 de enero de 2024];11(6):e49011629278. Disponible en: https://rsdjournal.org/index.php/rsd/article/view/29278

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