Todo lo que necesitas saber sobre las infecciones de orina

Para aquellos que han probado todos los tratamientos y, aún así siguen enfrentando ITU recurrentes, esta vacuna se presenta como una opción.

Antes que nada, tienes que saber que nuestro aparato urinario se divide en:

  • Vías urinarias altas: riñones y uréteres 
  • Vías urinarias bajas: vejiga y uretra 

¿Qué son las infecciones del tracto urinario (ITU)?

Las infecciones del tracto urinario (ITU) son comunes en todas las personas, ya sean hombres, mujeres, niños o ancianos, causando inflamación en esta área. Afectan al menos una vez a un 12% de los hombres y a un 40% de las mujeres a lo largo de sus vidas.

La uretra, además de funcionar como el conducto para la salida de la orina, también puede actuar como una puerta de entrada para las bacterias. Estas bacterias suelen residir alrededor de la abertura del tracto urinario, formando colonias tanto en hombres como en mujeres. Normalmente, estas colonias se eliminan al orinar. Sin embargo, las infecciones se producen cuando estas bacterias no se expulsan durante la micción y logran alcanzar la vejiga antes de ser eliminadas. 

Las mujeres son más propensas a las infecciones del tracto urinario (ITU) que los hombres, representando aproximadamente el 81% de todos los casos reportados. Esta mayor predisposición se debe a que la distancia entre la abertura de la uretra y la vejiga es más corta en las mujeres, lo que facilita el tránsito de bacterias. Además, la cercanía del recto y la cavidad vaginal incrementa la probabilidad de que las bacterias de la flora intestinal lleguen a la vejiga, colonizando la mucosa periuretral y facilitando aún más el desarrollo de infecciones urinarias.

Las infecciones del tracto urinario son graves problemas de salud pública en todo el mundo. Las causas más comunes de las infecciones son anomalías funcionales o anatómicas. 

Factores de Riesgo de ITU en Mujeres

Las condiciones más relevantes que pueden aumentar el riesgo de ITU recurrentes:

  • Factores físicos: incontinencia urinaria, cistocele (desplazamiento de la vejiga) y orina residual después de orinar
  • Factores conductuales y de estilo de vida: consumo de antibióticos, inicio de la actividad sexual, relaciones sexuales recientes y uso de espermicidas (especialmente aquellos con nonoxonol-9 al alterar la flora vaginal y facilitar la colonización bacteriana)
  • Factores adicionales: susceptibilidad individual, factores genéticos, edad avanzada, embarazo y uso de catéteres urinarios.

Síntomas de las ITU

Sin embargo, aunque las bacterias lleguen a la vejiga y se multipliquen, los síntomas de las ITU no siempre son visibles.

Las infecciones de orina pueden presentar distintos síntomas según su ubicación:

  • ITU inferiores: suelen causar dolor, ardor o picor al orinar (disuria), aumento de la frecuencia urinaria, ampollas en el área genital, dolor en la parte baja del abdomen y sangre (hematuria) visible en la orina. Es raro que las ITU inferiores provoquen fiebre, a menos que sean complicadas. 
  • ITU superiores: se manifiestan con fiebre alta (37,7°C), dolor en los costados, escalofríos, vómitos, náuseas y sensibilidad en la zona lumbar. 

Las ITU superiores son más graves y afectan a los riñones y los uréteres como en el caso de la pielonefritis, mientras que las ITU inferiores son más simples y afectan a la uretra (uretritis) y la vejiga (cistitis).

En mujeres postmenopáusicas, la pérdida de orina puede aumentar significativamente los tres días posteriores a una ITU debido a los bajos niveles de estrógenos.

Diagnóstico y detección de las ITU

Es importante tener en cuenta que los síntomas anteriores no garantizan que una persona tenga una ITU.

En atención primaria, solo el 50% de las personas con estos síntomas tienen realmente una ITU, pero esta probabilidad aumenta al 84-92% en aquellos con antecedentes de ITU recurrente. Además, las mujeres mayores con ITU a menudo no presentan estos síntomas clásicos; en muchos casos, solo muestran incontinencia urinaria

El diagnóstico de ITU se realiza mediante análisis de cultivo de orina, donde un recuento bacteriano mayor a 105 ufc/mL generalmente indica una ITU sintomática.

Las infecciones urinarias sintomáticas son más frecuentes que las asintomáticas. Una infección con síntomas muestra inflamación y un conteo de leucocitos mayor a 8 células/ml en la orina, que puede verse turbia debido a la presencia de pus en la orina (piuria).

El diagnóstico incorrecto de infecciones bacterianas es un gran problema, ya que lleva al uso inadecuado de antibióticos, retrasos en el tratamiento y menor supervivencia en casos graves como la urosepsis, por eso, es crucial detectar y tratar estas infecciones de manera temprana y adecuada.

Bacterias Implicadas en las ITU

Las infecciones del tracto urinario (ITU) en mujeres son comúnmente causadas por el ascenso de las bacterias desde la mucosa vaginal o el intestino. Los patógenos más frecuentes son bacterias gramnegativas y anaerobios facultativos residentes en la flora intestinal y vaginal

  • Escherichia coli (E.coli): es el uropatógeno más frecuente tanto en infecciones adquiridas en la comunidad como en el hospital. Pertenece a nuestra flora intestinal normal y puede colonizar fácilmente el tracto urinario, llegando a causar el 85% de las ITU.
  • Staphylococcus saprophyticus: es el patógeno grampositivo más común (10% de las ITU) en estas infecciones, especialmente en mujeres jóvenes.
  • Klebsiella spp: este patógeno es la tercera causa más común de ITU y su prevalencia es mayor en hombres que en mujeres.
  • Proteus spp y Enterobacteriaceae: representan una minoría de los casos (<10-12%), pero son patógenos importantes a considerar. Son más frecuentes en mujeres mayores
  • Pseudomonas aeruginosa: un patógeno emergente en las ITU adquiridas en la comunidad, asociado con el 10-15% de los casos de ITU.

Tratamiento de las infecciones urinarias (ITU)

Las infecciones del tracto urinario son la causa principal por la que se prescriben antibióticos tras una consulta médica.

Las ITU son comúnmente tratadas con antibióticos para reducir la morbilidad y mortalidad asociada. Tradicionalmente, la amoxicilina fue el tratamiento estándar, pero debido al aumento de resistencia bacteriana, especialmente de E. coli, ahora se prefieren otros antibióticos como la trimetoprima/sulfametoxazol, la amoxicilina+clavulánico, la cefixima, el cefprozil, el levofloxacino, la nitrofurantoína, la fosfomicina y el ácido nalidíxico.

Es importante entender cómo funcionan los antibióticos: estos medicamentos operan mediante varios mecanismos para combatir las infecciones. Pueden inhibir la formación de la pared celular bacteriana, interferir en la síntesis de ácidos nucleicos y proteínas, afectar procesos metabólicos y alterar la función de la membrana celular.

Sin embargo, también pueden tener efectos secundarios, como alteraciones en la flora intestinal y vaginal, lo que puede provocar diarreas, cólicos, dolor abdominal, gastritis, candidiasis y otros desequilibrios. Es fundamental considerar estos riesgos y discutir con un profesional de la salud las mejores opciones de tratamiento.

Además de los tratamientos con antibióticos, en casos de infecciones del tracto urinario (ITU) leves y no complicadas, el cuerpo a veces puede recuperarse por sí mismo sin necesidad de intervención médica. Sin embargo, se pueden considerar métodos alternativos de tratamiento (que se detallan más adelante en este artículo). A pesar de esto, siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para evitar posibles complicaciones.

Higiene personal en la prevención de las ITU

La higiene personal y los comportamientos sexuales son esenciales para prevenir infecciones urinarias (ITU), especialmente en mujeres embarazadas.

A continuación, se destacan las prácticas más importantes:

  1. Limpieza Adecuada: después de usar el baño, es crucial limpiar el área del perineo de adelante hacia atrás. Esta práctica ayuda a reducir el riesgo de ITU al evitar que las bacterias del área anal se desplacen hacia la uretra.
  2. Uso de Productos Adecuados: jabones naturales, respetuosos con el ph y sin fragancias. Además, es importante evitar lavados internos, que pueden alterar el equilibrio natural de la vagina, y limpiar sólo la vulva externa. Recuerda que un exceso de higiene no es necesario y puede ser perjudicial; la vagina se limpia eficazmente por sí misma con el agua corriente de la ducha. Aunque el aceite de árbol de té puede ser útil para aliviar picor ocasional por sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias, no se recomienda usarlo de forma frecuente debido a su potencial irritante.
  3. Evita las duchas vaginales: ya que pueden alterar el equilibrio natural de la flora vaginal.
  4. Buena Higiene Menstrual: opta por productos menstruales sin fragancias, hipoalergénicos y de algodón orgánico para minimizar el riesgo de irritación y alergias. Para prevenir el crecimiento bacteriano, cambia las compresas máximo cada 3-4 horas y los tampones cada 4-6 horas. Lava el área genital con agua tibia y un jabón suave sin fragancia antes y después de cambiar los productos menstruales, limpiando de adelante hacia atrás para evitar la transferencia de bacterias del área anal a la uretra.
  5. Factores Adicionales:
    • Actividades Sexuales: orinar después del sexo puede ayudar a eliminar bacterias que podrían causar ITU. El cambio repetido de parejas sexuales aumenta el riesgo de infección.
    • Ingesta de Líquidos y Dieta: mantener una adecuada ingesta de agua (mínimo 2L diarios) y consumir alimentos ricos en vitamina c (guayaba, perejil, pimiento, germinados de brócoli, papaya, fresa, naranja, pomelo, mandarina, limón…) puede ayudar a mantener la salud del tracto urinario.
    • Ropa Interior y Materiales: usar ropa interior de algodón orgánico u otros materiales transpirables como bambú y evitar tejidos sintéticos como el nylon y el spandex, que pueden atrapar la humedad y el calor, creando un ambiente propenso para el crecimiento bacteriano y la irritación. Además, la ropa interior debe ajustarse bien pero sin ser demasiado apretada, ya que podría causar fricción y aumentar el riesgo de irritación y pequeñas lesiones que pueden facilitar la entrada de bacterias. En el día a día, opta por ropa interior sin costuras o encajes para evitar la irritación en el área genital. Y, por supuesto, cámbiate de ropa interior todos los días y, más frecuentemente si es necesario, especialmente si sudas mucho.
    • Descanso nocturno: acostúmbrate a dormir sin ropa interior para mejorar tu salud vaginal o testicular. La ventilación adecuada puede ayudar a mantener la zona genital fresca y seca, reduciendo el riesgo de infecciones y otros problemas de salud

Implementar estas prácticas de higiene puede ayudar a reducir la frecuencia y recurrencia de infecciones urinarias, pero es importante reconocer que no todas las medidas tienen el mismo efecto para todas las personas.

Prevención y Tratamiento Alternativo de las ITU

Extracto de arándano rojo americano

Algunos estudios [7, 8] indican que pueden reducir la adherencia bacteriana a las células del tracto urinario, lo que disminuye la incidencia de infecciones, especialmente en mujeres jóvenes y de mediana edad, reduciendo las tasas de recurrencia en un 35%. Sin embargo, su eficacia es incierta en ancianos, niños, pacientes con vejiga neurogénica y usuarios de catéteres permanentes. Un estudio comparó el extracto de arándano rojo con el antibiótico fosfomicina en ITU simples y encontró que el arándano mejoró el bienestar general y redujo molestias más efectivamente que la fosfomicina, especialmente a partir del tercer día de tratamiento. 

Además, el zumo de arándano rojo americano también ha mostrado beneficios en la prevención de ITU. Aunque la evidencia es menos consistente en comparación con el extracto concentrado en un suplemento, el consumo regular de zumo de arándano rojo puede ayudar a reducir la adherencia bacteriana en el tracto urinario. 

D-manosa

Es un azúcar que se elimina rápidamente por la orina y podría ayudar a prevenir infecciones urinarias recurrentes. Un estudio [12] que revisó varios ensayos clínicos con 695 personas encontró que la D-manosa puede alargar el tiempo entre episodios de ITU, reducir la frecuencia de las infecciones y mejorar la calidad de vida de los pacientes

Recomiendo considerar este complejo que combina extracto de arándano rojo con un 25% de proantocianidinas (principio activo), junto con N-acetilcisteína (NAC).

N-acetilcisteína (NAC)

Juega un papel crucial en la modificación del biofilm bacteriano. Con una dosis diaria de 100 mg de NAC, se puede alterar el biofilm que protege a las bacterias, lo que disminuye su resistencia a los tratamientos y puede mejorar la eficacia de los antibióticos. Estudios han demostrado que la combinación de NAC con antibióticos como fosfomicina, nitrofurantoína y quinolonas puede aumentar significativamente su eficacia contra patógenos comunes como S. aureusE. coli y Pseudomonas [16]

Lactoferrina bovina (bLf)

Las cepas de Escherichia coli responsables de infecciones urinarias recurrentes a menudo son resistentes a los antibióticos y pueden invadir las células del tracto urinario, dificultando su eliminación. La lactoferrina bovina, una proteína natural, podría ser una alternativa prometedora. Estudios muestran que la bLf bloquea la invasión de estas bacterias y reduce su supervivencia en la vejiga. En una encuesta con 33 pacientes con cistitis recurrente, el tratamiento con bLf, sola o junto a antibióticos y probióticos, disminuyó significativamente los episodios de cistitis, sugiriendo que la bLf podría ser una opción efectiva y segura [3].

Las personas alérgicas a las proteínas de la leche de vaca deben evitar los suplementos con lactoferrina.

Para las personas con intolerancia a la lactosa, este suplemento generalmente se tolera bien debido a su bajo contenido de lactosa. Además, la lactoferrina de alta calidad, como la de Mednat (-10% dcto: SANANDOMIINTESTINO), tiene una cantidad extremadamente baja de lactosa, menor al 0,05 %. En algunos países, como Suiza, este nivel se considera «sin lactosa» según su normativa.

Probióticos

Los estudios de investigación [5] ha demostrado que son seguros y efectivos para prevenir ITU recurrentes, especialmente en mujeres. Fortalecer el sistema inmunológico es clave para prevenir que las bacterias accedan y causen infecciones en los órganos urinarios. En este contexto, el uso de probióticos, particularmente los lactobacilos, juega un papel crucial. Estos organismos benefician la salud del tracto urinario al impedir la adhesión de bacterias patógenas, acidificar la orina y producir peróxido de hidrógeno, que tiene propiedades antibacterianas. Cepas como Lactobacillus rhamnosus GR-1 (Lactobacillus rhamnosus GG no ha demostrado la misma eficacia) y Lactobacillus reuteri RC-14 han demostrado ser efectivas en mantener una flora urogenital saludable y prevenir infecciones, sobre todo en mujeres premenopáusicas. Otras cepas como Lactobacillus casei shirota y Lactobacillus crispatus CTV-05 también muestran beneficios.

Puedes hacer tus propios óvulos vaginales caseros en casa de forma fácil y efectiva siguiendo el vídeo que te dejo a continuación.

 
 
 
 
 
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Vitamina C

Desempeña un rol significativo en la prevención de las ITU. Se recomienda principalmente por su capacidad para reducir óxidos de nitrógeno en la orina, ayudando indirectamente a mantener el equilibrio ácido-base en nuestro organismo.

En consulta, suelo recomendar la vitamina C en forma de ascorbato (en lugar de ácido ascórbico) para minimizar la posible irritación de la mucosa, o en forma liposomada para mejorar la absorción.

Para obtener más detalles sobre los beneficios y usos de la vitamina C, puedes consultar el post que escribí sobre el tema justo debajo:

 

 
 
 
 
 
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Vitamina D

Es particularmente crucial para mujeres premenopáusicas, ya que mejora la producción de catelicidina, un agente antimicrobiano natural que protege el tracto urinario.

Aquí puedes consultar mis marcas recomendadas.

Extracto de gayuba, Arctostaphylos uva-ursi o “uva de oso”

Puede ayudar tanto al primer signo de una infección urinaria como en su prevención a corto plazo. Se está investigando como una alternativa natural para tratar infecciones urinarias simples en mujeres. Los estudios [1, 6] muestran que puede aliviar los síntomas y reducir la necesidad de antibióticos, ayudando así a combatir la resistencia a estos medicamentos.

Este es un buen suplemento ya que posee un 20% de arbutina (principio activo).

Recuerda que tienes un 10% de descuento en toda la web de Naturitas con el código: SANANDOMIINTESTINO

Berberina

Puede ser útil tanto al primer signo de una infección urinaria como para prevenirlas a corto plazo. Es efectiva contra bacterias como E. coli, Proteus y Enterococcus Faecalis, al impedir que se adhieran a las células del tracto urinario y, en algunos casos, incluso deshacer las biopelículas ya existentes, lo que la convierte en una opción potente para tratar infecciones urinarias [2].

La berberina clorhidrato (HCl) es el formato más investigado y utilizado. Mi recomendación es esta, con un extracto estandarizado al 97% (-20% dcto: BPedreno).

Cremas con estriol

El estriol es uno de los tres estrógenos principales en el cuerpo humano, junto con la estrona y el estradiol. Es principalmente beneficioso en mujeres postmenopáusicas, pero también en otras situaciones que pueden conllevar un déficit de estrógenos (SOP, menopausia, disbiosis intestinal, TCA…), ya que ayuda a restaurar la salud del tejido vaginal y uretral, mantener un pH vaginal ácido, aumentar la lubricación y prevenir la atrofia vaginal. Estos efectos combinados contribuyen a reducir la susceptibilidad a las infecciones urinarias al mejorar la barrera natural contra las bacterias y mantener un ambiente vaginal saludable.

Si buscas una opción más natural, tienes esta crema a base de Lactobacillus crispatus que previene el picor y ayuda a regenerar la microbiota vaginal.

Sales de potasio

El cloruro, el bicarbonato y el citrato de potasio pueden ayudar a alcalinizar la orina y reducir el dolor al orinar, un síntoma muy frecuente en las infecciones del tracto urinario (ITU).

Sin embargo, existe el riesgo de acumulación de potasio en personas con función renal comprometida o en aquellos que están en tratamiento para la hipertensión. En tales casos, es fundamental consultar a un profesional de la salud antes de usar estos suplementos.

Agua de coco

Puede ayudar a prevenir infecciones urinarias al aumentar la producción de orina, lo que facilita la eliminación de bacterias y desechos del tracto urinario. Además, al elevar los niveles de citrato en la orina, contribuye a inhibir la formación de cálculos renales y previene que las bacterias se adhieran a las paredes del tracto urinario, promoviendo una mejor salud urinaria [20]. También, al aumentar el potasio ayuda a mantener un equilibrio ácido-base saludable, creando un entorno menos favorable para el crecimiento bacteriano y favoreciendo un pH urinario óptimo.

Plantas diuréticas

Plantas con propiedades diuréticas como el espárrago, el abedul (xilitol), la grama, la vara de oro o Solidago (este complejo es uno de mis favoritos)y la cola de caballo son valoradas en la medicina tradicional por su capacidad para aumentar el volumen urinario y ayudar a eliminar bacterias del tracto urinario, lo que puede ser útil en el combate contra las infecciones urinarias (ITU). 

Tradicionalmente, tribus al este de la India también emplean hierbas ayurvédicas para tratar las ITU como Tribulus terrestres (abrojo)Boerhavia difusa (Punarnava)Tinospora cordifolia (guduchi) y Santalum album (sándalo).

También puedes optar por infusiones ya hechas, y en verano, puedes disfrutarlas frías si te gustan. A continuación, te dejo dos recomendaciones para que elijas la que más te guste: otra en formato de bolsitas y una a granel.

Sin embargo, estos remedios actúan lentamente y no son ideales para infecciones agudas graves. No obstante, pueden ser útiles para prevenir recurrencias y proteger contra complicaciones post-infecciosas.

Autovacunas

Para aquellos que han probado todos los tratamientos convencionales y alternativos y, aún así siguen enfrentando infecciones urinarias recurrentes, estas vacunas se presentan como una opción clave para prevenir futuros episodios.

Las autovacunas especialmente indicada para mujeres que han experimentado tres o más episodios de cistitis en el último año, o dos o más en los últimos seis meses, a pesar de adherirse a todas las medidas preventivas anteriormente propuestas.

También es aconsejable para mujeres que sufren infecciones urinarias frecuentes y tienen alergias a los antibióticos.

Para saber si eres apto para recibir estas vacunas, es importante hablar con un urólogo. Él o ella evaluará tu situación y te explicará el proceso.

A diferencia de las vacunas tradicionales, esta no se administra mediante una inyección. En su lugar, se toma en forma de líquido que se coloca bajo la lengua. Esta vacuna se personaliza utilizando una muestra de orina recogida durante una infección urinaria activa.

La vacuna antibacteriana para infecciones urinarias trabaja estimulando la producción de anticuerpos en las mucosas del cuerpo, incluyendo la zona genital y urinaria. Los estudios [15] muestran que puede reducir la frecuencia de infecciones urinarias en hasta un 75% de las mujeres durante los 18 meses siguientes a su uso. Esto no solo disminuye la necesidad de antibióticos, sino que también mejora la calidad de vida. Aunque no asegura una protección total, los episodios que puedan aparecer tienden a ser menos graves y más fáciles de manejar.

Tratamientos potenciales de las ITU

En un estudio [18] con ratas, se examinó cómo el ozono afecta al daño en la vejiga causado por la bacteria Escherichia coli. Los resultados mostraron que el ozono podría ser efectivo para proteger la vejiga del daño y prevenir la propagación de bacterias en infecciones urinarias.

Por otro lado, estudios de laboratorio han mostrado que las semillas de granada podrían ser efectivas contra bacterias del tracto urinario, como Escherichia coliEnterococcus faecalisStaphylococcus aureus y Klebsiella pneumoniae. Sus extractos son ricos en antioxidantes y compuestos como fenólicos, taninos y flavonoides, que podrían prevenir que las bacterias se adhieran a las células del tracto urinario.

Además, el resveratrol, otro compuesto investigado para tratar infecciones urinarias, ha sido estudiado principalmente en modelos de ratón mediante inyecciones directas en la vejiga.

Aunque estos resultados son prometedores, la mayoría de los estudios se han realizado en laboratorio y no en humanos. Por tanto, se necesitan más ensayos clínicos en humanos para confirmar la eficacia de estos tratamientos.

En Medicina Integrativa, para tratar las infecciones del tracto urinario (ITU) de manera efectiva, es crucial adaptar el tratamiento según la gravedad de la infección y las necesidades individuales. En algunos casos, puede ser necesario usar antibióticos, mientras que en otros, combinar tratamientos o utilizar solo opciones naturales puede ser más adecuado. Además, es fundamental revisar posibles desequilibrios bacterianos (disbiosis) a nivel intestinal y en el área vaginal, así como mantener una alimentación antiinflamatoria y una adecuada hidratación.

También es importante considerar cómo el bienestar general, incluyendo factores psicológicos y el sistema inmunológico y hormonal (PNIE), puede influir en la recuperación. En resumen, un enfoque integral asegura la selección del tratamiento más adecuado y mejora el proceso de recuperación del paciente.

[1] Afshar, K., Fleischmann, N., Schmiemann, G., Bleidorn, J., Hummers-Pradier, E., Friede, T., Wegscheider, K., Moore, M., & Gágyor, I. (2018). Reducing antibiotic use for uncomplicated urinary tract infection in general practice by treatment with uva-ursi (REGATTA) – a double-blind, randomized, controlled comparative effectiveness trial. BMC Complementary and Alternative Medicine18(1). https://doi.org/10.1186/s12906-018-2266-x

[2] Chen, L., Bu, Q., Xu, H., Liu, Y., She, P., Tan, R., & Wu, Y. (2016). The effect of berberine hydrochloride on Enterococcus faecalis biofilm formation and dispersion in vitro. Microbiological Research186–187, 44–51. https://doi.org/10.1016/j.micres.2016.03.003

[3] Conte, A. L., Longhi, C., Conte, M. P., Costanzo, A. M., Paesano, R., Santangeli, S., Venditto, F., Tripepi, G., Naldi, E., Pollio, G., Cavallini, V., Marrani, M., Faltoni, P., Valenti, P., & Rosa, L. (2023). Effect of bovine lactoferrin on recurrent urinary tract infections: in vitro and in vivo evidences. Biometals: An International Journal on the Role of Metal Ions in Biology, Biochemistry, and Medicine36(3), 491–507. https://doi.org/10.1007/s10534-022-00409-1

[4] Das, S. (2020). Natural therapeutics for urinary tract infections—a review. Future Journal of Pharmaceutical Sciences6(1). https://doi.org/10.1186/s43094-020-00086-2

[5] Falagas, M. E., Betsi, G. I., Tokas, T., & Athanasiou, S. (2006). Probiotics for prevention of recurrent urinary tract infections in women: A review of the evidence from microbiological and clinical studies. Drugs66(9), 1253–1261. https://doi.org/10.2165/00003495-200666090-00007

[6] Gágyor, I., Hummers, E., Schmiemann, G., Friede, T., Pfeiffer, S., Afshar, K., & Bleidorn, J. (2021). Herbal treatment with uva ursi extract versus fosfomycin in women with uncomplicated urinary tract infection in primary care: a randomized controlled trial. Clinical Microbiology and Infection: The Official Publication of the European Society of Clinical Microbiology and Infectious Diseases27(10), 1441–1447. https://doi.org/10.1016/j.cmi.2021.05.032

[7] Guay, D. R. P. (2009). Cranberry and urinary tract infections. Drugs69(7), 775–807. https://doi.org/10.2165/00003495-200969070-00002

[8] Güven, O., Sayılan, S., Tataroğlu, Ö., Hökenek, N. M., & Keleş, D. V. (2024). Antibiotic versus cranberry in the treatment of uncomplicated urinary infection: a randomized controlled trial. Revista da Associacao Medica Brasileira (1992)70(1). https://doi.org/10.1590/1806-9282.20230799

[9] Head, K. A. (2008). Natural approaches to prevention and treatment of infections of the lower urinary tract. Alternative medicine review: a journal of clinical therapeutic13(3). https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18950249/

[10] Kaur, R., & Kaur, R. (2021). Symptoms, risk factors, diagnosis and treatment of urinary tract infections. Postgraduate Medical Journal97(1154), 803–812. https://doi.org/10.1136/postgradmedj-2020-139090

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[12] Kyriakides, R., Jones, P., & Somani, B. K. (2021). Role of D-mannose in the prevention of recurrent urinary tract infections: Evidence from a systematic review of the literature. European Urology Focus7(5), 1166–1169. https://doi.org/10.1016/j.euf.2020.09.004

[13] Lewis, A. J., Richards, A. C., Mendez, A. A., Dhakal, B. K., Jones, T. A., Sundsbak, J. L., Eto, D. S., Rousek, A. A., & Mulvey, M. A. (2024). Plant phenolics inhibit focal adhesion kinase and suppress host cell invasion by uropathogenic Escherichia coliInfection and Immunity92(5). https://doi.org/10.1128/iai.00080-24

[14] López-Martín, L., Alcover-Díaz, J., Charry-Gónima, P., González-López, R., Rodríguez-Gil, D., Palacios-Peláez, R., & González-Enguita, C. (2019). Prospective observational cohort study of the efficacy of bacterial immune prophylaxis in the prevention of uncomplicated, recurrent urinary tract infections. Urologia Internationalis102(4), 449–455. https://doi.org/10.1159/000497107

[15] Lorenzo-Gómez, M. F., Padilla-Fernández, B., García-Criado, F. J., Mirón-Canelo, J. A., Gil-Vicente, A., Nieto-Huertos, A., & Silva-Abuin, J. M. (2013). Evaluation of a therapeutic vaccine for the prevention of recurrent urinary tract infections versus prophylactic treatment with antibiotics. International Urogynecology Journal24(1), 127–134. https://doi.org/10.1007/s00192-012-1853-5

[16] Manoharan, A., Ognenovska, S., Paino, D., Whiteley, G., Glasbey, T., Kriel, F. H., Farrell, J., Moore, K. H., Manos, J., & Das, T. (2021). N-acetylcysteine protects bladder epithelial cells from bacterial invasion and displays antibiofilm activity against urinary tract bacterial pathogens. Antibiotics (Basel, Switzerland)10(8), 900. https://doi.org/10.3390/antibiotics10080900

[17] Sharma, R., Jelly, P., Verma, R., Kumawat, R., Choudhary, S., & Chadha, L. (2022). Occurrence of urinary tract infection and preventive strategies practiced by female students at a tertiary care teaching institution. Journal of Education and Health Promotion11(1), 122. https://doi.org/10.4103/jehp.jehp_750_21

[18]Tasdemir, C., Tasdemir, S., Vardi, N., Ates, B., Onal, Y., Erdogan, S., Yucel, A., Aglamis, E., Yakupogullari, Y., Altıntas, R., & Karaman, A. (2013). Evaluation of the effects of ozone therapy on Escherichia coli-induced cytitis in rat. Irish Journal of Medical Science182(4), 557–563. https://doi.org/10.1007/s11845-013-0926-x

[19]Vyas, S., Varshney, D., Sharma, P., Juyal, R., Nautiyal, V., & Shrotriya, V. P. (2015). An overview of the predictors of symptomatic urinary tract infection among nursing students. Annals of Medical and Health Sciences Research5(1), 54. https://doi.org/10.4103/2141-9248.149790

[20]Johnkennedy N, Joy DN, Ndubueze EH, Melvina N, Richard E, Vitus O. Antioxidant and Cardio protective Effect of Coconut Water against Doxorubicin Induced Cardiomyopathy. JKIMSU. 2013;1:37–41

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