DPP-4: una enzima clave para tu salud

Regula el apetito, la digestión, el SI, el dolor, el crecimiento, la resolución de infecciones y el desarrollo de cáncer y tumores.

¿Qué es la DPP-IV?

La Dipeptidil Peptidasa-4 (DPP-4) es una enzima que fabrica nuestro cuerpo (endógena) que nos ayuda a descomponer los péptidos opioides exógenos (exorfinas) procedentes del gluten, la caseína y otros alimentos como las espinacas y la soja.

Estas exorfinas son sustancias similares a la morfina capaces de unirse a los receptores de endorfinas y activar el sistema de recompensa del cerebro, por ejemplo, mediante la producción de dopamina. En individuos sensibles, esto puede tener consecuencias fisiológicas negativas como trastornos en la percepción y comportamiento: Esquizofrenia, Depresión, Trastorno Bipolar, TDAH… [1] [2]

La exposición crónica a las exorfinas puede desajustar varios sistemas relacionados con el endorfínico, como el sistema dopaminérgico, el equilibrio de la insulina, el metabolismo del cortisol, la histamina, el sistema inmune y la desintoxicación hepática.

La DPP-IV regula procesos digestivos, la función inmune, la percepción del dolor, la sensación de hambre, el crecimiento, la resolución de infecciones, e incluso la supresión del desarrollo de cáncer y tumores.

¿Qué factores afectan a esta enzima y cómo mejorarla?

La actividad de la DPP-IV se puede ver afectada por varios factores y es muy importante cuidar nuestra microbiota, pues en nuestro intestino se aloja una buena parte de esta enzima.

Inhibidores del DPP-IV: 

  • Gluten.
  • Lácteos de vaca*
  • Soja.
  • Café.
  • Semillas de fenogreco.
  • Espinacas.
  • Ruibarbo.
  • Tabaco
  • Plaguicidas
  • Pesticidas
  • Aditivos alimentarios
  • Vacunas
  • Tóxicos ambientales
  • Hipoglucemiantes orales (sitagliptina, vildagliptina…).
  • Suplementos dietéticos: berberina.

El DPP-IV es necesario para metabolizar los pedidos opiáceos del gluten (gliadina) y de los lácteos de vaca (beta-caseína A1).

En la intolerancia a los lácteos de vaca y/o en la sensibilidad al gluten no celíaca (SGNC) encontramos un déficit de esta enzima.

En cambio, la leche materna y los lácteos de cabra, oveja, búfala y camella contienen caseína A2, una proteína de mejor digestión y actividad opiácea.

Alimentos inhibidores del DPP-IV y sus exorfinas, elaboración propia [3]

Hace miles de años, las vacas lecheras europeas sufrieron una mutación genética.

Esta mutación puntual (cambio del aminoácido prolina por histidina en la posición 67) hizo que la caseína de la leche estas vacas cambiase su estructura química (de beta-caseína A2 a beta-caseína A1).

Esta mutación parecía aumentar la producción de leche, por lo que fue seleccionada por los ganaderos y se extendió rápidamente.

*Aunque a día de hoy, aún quedan razas como la Guernsey o la Jersey, que producen leche con beta caseína A2.

En España, algunas empresas como Kalekói , Deleite , COVAP , Txikiñena, Ametller Origen y Finca Cantarranas comercializan lácteos de vaca con proteína A2.

Funciones de la DPP-IV

1. Metaboliza los péptidos opiáceos presentes en el gluten y los lácteos de vaca

Tras la digestión de la beta-caseína A1, proteína mayoritaria de la leche de vaca y de difícil digestión, se forma el péptido beta-casomorfina-7 (BCM-7).

El BCM-7 atraviesa las uniones estrechas del intestino [4] y llega a los alveolos pulmonares pudiendo producir:

  • Mucosidad.
  • Asma.
  • Alergias.

Los péptidos neurotóxicos del gluten (gliadomorfina) y de la caseína (caseomorfina) se ha demostrado que disminuyen la secreción de ácido gástrico (hipoclorhidria) y reducen el glutatión hepático, un antioxidante que nos protege de la oxidación celular (envejecimiento).

Además, la mala digestión de los péptidos opiáceos está asociada a: 

  • Esquizofrenia.
  • Problemas de adicción.
  • Autismo [5] [6]
  • TCA (anorexia, bulimia).
  • Depresión y/o ansiedad.

2. Mejora la tolerancia al dolor

La DPP-IV degrada en intestino la sustancia P, un neurotransmisor responsable de la percepción del dolor y la ansiedad.

En las personas diagnosticadas de fibromialgia (“dolor en los músculos del tejido fibroso”) hay un déficit de DPP-IV [7], por lo que se produce un aumento de la sensibilidad a estímulos no dolorosos (hiperalgesia).

El DPP-IV es uno de los neurotransmisores implicados en la sensibilización periférica al dolor y en el dolor referido visceral, lo que explica que una lesión en la zona pueda producir dolor a distancia en la zona controlada por la misma metámera (zona integrada por la misma raíz nerviosa).

Esto explica que, por ejemplo, un sobrecrecimiento de bacterias en el colon puede dar inflamación pélvica crónica como síntoma.

Mapa corporal del dolor referido[8].

3. Participa en el metabolismo de la glucosa

El DPP-IV actúa degradando a la GLP-1, una hormona incretínica con las siguientes funciones: 

  • Secreción pancreática de insulina.

  • Disminución de los niveles de glucosa en sangre.

  • Enlentecimiento del vaciado gástrico.

  • Disminución del apetito.

  • Aumento de la sensación de saciedad.

Lo anterior no tendría transcendencia en personas con un correcto funcionamiento fisiológico. Sin embargo, en pacientes con diabetes tipo 2, donde existe una disminución de la secreción de insulina, la situación es diferente. 

El tratamiento de la medicina convencional se basa en los inhibidores del DPP-4 [9] como la sitagliptina, la saxagliptina (Onglyza), la linagliptina (Trajenta), la vildagliptina (Galvus), etc., porque al inhibir esta enzima se bloquea la degradación del GLP-1, incrementando su vida en la circulación. Esto reduce los niveles de glucosa en sangre disminuye el apetito y aumenta la sensación de saciedad.

Sin embargo, debemos de tener en cuenta sus efectos secundarios, ya que estamos inhibiendo una enzima que tiene numerosas funciones positivas en nuestro organismo como ya hemos visto.

¿Cómo mejorar la actividad del DPP-IV?

  1. Adoptando una dieta libre de gluten (trigo, cebada, centeno, espelta, kamut) y beta caseína a2 (lácteos de vaca).
  2. Reduciendo el consumo de soja, espinacas y resto de alimentos inhibidores del DPP-IV.
  3. Equilibrando la microbiota y corrigiendo la diversidad intestinal. 
  4. Aumentando las bacterias intestinales productora de homólogos del DPP-IV (algunas especies de Prevotella, Lactobacillus y Streptococcus).

La microbiota y el epitelio intestinal tienen que estar sanos, pues es aquí donde se produce la mayor parte de esta enzima. La principal bacteria productora es la Prevotella spp. En este estudio se demostró cómo el consumo diario de 3 nueces durante 10 semanas aumentó la cantidad de Prevotella y otras bacterias protectoras [10].

Podemos mejorar la Prevotella con el consumo regular de:

  1. Frutooligosacáridos (FOS). Por orden de riqueza: tupinambo cebolla chalota, cebolla roja, espárragos, plátano maduro, achicoria, envidias, yacón, ajo, cebolla y puerro.
  2. Arabinoxilanos (AX). Por orden de riqueza: avena, arroz integral, sorgo, mijo, maíz, semillas de lino y brotes de bambú. 

¿Y si tengo un déficit de DPP-IV?

Hay numerosas situaciones que pueden conllevar a un déficit de DPP-IV:

  • Disbiosis intestinal
  • Patologías con dominancia Th1 y Th17
  • Diabéticos en tratamiento con inhibidores del DPP-IV
  • Excesivo consumo de exorfinas (principalmente gluten y caseína A1)
  • Excesivo consumo de trigonelina (sobre todo café con cafeína), la cual a su vez empeora la digestión de las exorfinas
  • Exposición a tóxicos ambientales también: cloruro de mercurio, timerosal (vacunas), organofosforados (pesticidas en aerosol), cloruros de zinc y cadmio, acetato de plomo, etc.

En caso de déficit de DPP-IV, el profesional de la salud que lleve tu caso debería valorar la suplementación con un complejo enzimático que contenga la enzima.

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Además, la DPP-IV está presente en el tejido vascular y en nuestro sistema inmunitario, sobre todo en las células NK, pero también en los linfocitos Th1 y Th17. Por tanto, en patologías con dominancia Th1 y Th17 (virus reactivados, enfermedad de Crohn, Lyme, Hashimoto, H.Pylori, etc.) resulta muy interesante la suplementación con esta enzima.

“Colon irritable”, asma, sinusitis, hipersensibilidad visceral, ansiedad, depresión, fibromialgia, dolor crónico… Solo con disminuir la sustancia P (se puede analizar en sangre) que, como he explicado más arriba, es degradada por el DPP-IV, estos pacientes ya mejoran.

Una alimentación antiinflamatoria para las personas que sufren de estas patologías consistiría en evitar los siguientes alimentos: lácteos de vaca, trigo, espinacas, soja, semillas de fenogreco y café.

[1] Pruimboom L, de Punder K. The opioid effects of gluten exorphins: asymptomatic celiac disease. J Health Popul Nutr. 2015 Nov 24;33:24. doi: 10.1186/s41043-015-0032-y. PMID: 26825414; PMCID: PMC5025969.

[2] Cade R, Privette M, Fregly M, Rowland N, Sun Z, Zele V, Wagemaker H, Edelstein C. Autism and Schizophrenia: Intestinal Disorders. Nutr Neurosci. 2000;3(1):57-72. doi: 10.1080/1028415X.2000.11747303. PMID: 27416160.

[3] Liu Z, Udenigwe CC. Role of food-derived opioid peptides in the central nervous and gastrointestinal systems. J Food Biochem. 2019 Jan;43(1):e12629. doi: 10.1111/jfbc.12629. Epub 2018 Jul 25. PMID: 31353498.

[4] Pica V, Stuknytė M, Masotti F, De Noni I, Cattaneo S. Model infant biscuits release the opioid-acting peptides milk β-casomorphins and gluten exorphins after in vitro gastrointestinal digestion. Food Chem. 2021 Nov 15;362:130262. doi: 10.1016/j.foodchem.2021.130262. Epub 2021 Jun 1. PMID: 34118509.

[5] Vojdani A, Bazargan M, Vojdani E, Samadi J, Nourian AA, Eghbalieh N, Cooper EL. Heat shock protein and gliadin peptide promote development of peptidase antibodies in children with autism and patients with autoimmune disease. Clin Diagn Lab Immunol. 2004 May;11(3):515-24. doi: 10.1128/CDLI.11.3.515-524.2004. PMID: 15138176; PMCID: PMC404567.

[6] Vojdani A, Pangborn JB, Vojdani E, Cooper EL. Infections, toxic chemicals and dietary peptides binding to lymphocyte receptors and tissue enzymes are major instigators of autoimmunity in autism. Int J Immunopathol Pharmacol. 2003 Sep-Dec;16(3):189-99. doi: 10.1177/039463200301600302. PMID: 14611720.

[7] Guieu R, Guedj E, Giorgi R, Dousset A, Tuzzolino V, By Y, Leveque JM, Peragut JC, Régis J, Ruf J, Fenouillet E, Roussel P. High cell surface CD26-associated activities and low plasma adenosine concentration in fibromyalgia. Ann Rheum Dis. 2012 Aug;71(8):1427-8. doi: 10.1136/annrheumdis-2011-201174. Epub 2012 Apr 13. PMID: 22504559.

[8] Lumen Learning, OpenStax. Autonomic reflexes and homeostasis [Internet]. Lumenlearning.com. [cited 2024 Jan 20]. Available from: https://courses.lumenlearning.com/suny-ap1/chapter/autonomic-reflexes-and-homeostasis/

[9] Nielsen LL. Incretin mimetics and DPP-IV inhibitors for the treatment of type 2 diabetes. Drug Discov Today. 2005 May 15;10(10):703-10. doi: 10.1016/S1359-6446(05)03460-4. PMID: 15896683.

[10] Byerley LO, Samuelson D, Blanchard E 4th, Luo M, Lorenzen BN, Banks S, Ponder MA, Welsh DA, Taylor CM. Changes in the gut microbial communities following addition of walnuts to the diet. J Nutr Biochem. 2017 Oct;48:94-102. doi: 10.1016/j.jnutbio.2017.07.001. Epub 2017 Jul 9. PMID: 28797931; PMCID: PMC5775887.

Apuntes propios del Máster de Psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) en Kenzen Formación

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